
Cuántas veces no ha entrado bajo el ropaje del humo el alma al cuerpo
cuántas veces ha salido
Acepto que me gusta pasar por esos entramados pulmonares
extraviarme en los divertículos que forjan los recuerdos
La amnistía es sólo un sueño
y sueño es el vocablo justo para trauma
y éste
sabemos
es una herida imprecisa
en el centro del espíritu
Quizás sea el camino más seguro
la senda indicada por el dios
que reposa al fondo del armario
(a un lado de la guitarra cuyas cuerdas
nunca he de rasgar)
el mismo que espía cada noche mis rezos
que espera el segundo exacto para apretar el corazón entre su puño
y provocar la afasia que delimita la frontera
entre la realidad y esta mentira que nos ha tocado vivir
Siempre reside en el ritmo
la pauta de una nueva versión
El hijo ilustre del ghetto
no piensa en la raza
tiene tiempo suficiente
para recuperar todo el humo perdido
los minutos exactos
que dura la eternidad
Miguel Marcotrigiano L.
Etiquetas: Poesía




3 Comments:
Justo lo que estaba buscando, algiuen con sensibilidad extrema. Saludos!
Justo lo que estaba buscando, sensibilidad extrema. Felicidades!
Gracias por su comentario en mi blog. Me alegra que mis reseñas tengan ese valor para usted.
Me gustaría saber cómo y dónde puedo obtener su libros Voces de la hidra: La poesía venezolana de los años 90, y Ocurre a diario. Vivo en el estado Carabobo.
Hasta pronto
Néstor Mendoza
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